Una de las veces que atendí una llamada en Prometeo ( era una mujer muy agradable y simpática a la que atiendo a menudo) se me vino a la memoria una anécdota relacionada con el teléfono.
Fue a principios de los ochenta, un amigo me pidió que le acompañara a una cabina telefónica a llamar a una amiga. en esa época no había móviles. Entramos en la cabina y comienza a hablar con ella, y me pasa el auricular y me dice "mi amiga quiere saludarte", me pongo el auricular y escucho la voz de la mujer, tras saludarnos se lo devuelvo, sigue hablando y me dice: "mi amiga dice que tienes una voz muy exótica" . A día de hoy sigo sin saber como tomarme ese piropo de aquella mujer de la que no recuerdo el nombre y nunca supe qué aspecto tenía y del que me siento muy halagado.
EL AVIADOR
No hay comentarios:
Publicar un comentario