sábado, 22 de febrero de 2025

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS: LOS SALONES DE JUEGOS RECREATIVOS EN TORRE PACHECO

 

En la época que recrea esta serie de artículos e historias, existían en Torre Pacheco dos salones recreativos, locales más conocidos como “Futbolines” o “billares”, en estos salones se podía jugar a juegos como las maquinas de bolas las “pinball” o los ya clásicos como el futbolín o el billar, los locales, uno ubicado en la calle mayor que estaba ubicado junto al antiguo cine y donde se encuentra actualmente la cafetería “Mani” conocido como “el del Lorca”, también  estaba la ya también desaparecida bolera “Niagara” también había otro salón, junto donde está la cafetería “Acuario”, este regentado por el marido de la peluquería “Rosario” , este salón recreativo  era  también un puesto de venta de helados y golosinas.


                      

            Local de recreativos que fue regentado por Antonio Ros (foto: Google Maps)

Estos salones eran como los antiguos cafés, donde se reunían los escritores y donde se celebraban las famosas tertulias, allí, en esos locales, mis amigos y compañeros de aventuras nos reuníamos cada tarde, cada mañana de domingo, el nuestro era el de  Antonio el marido de Rosario la  peluquera, que también  como he dicho anteriormente tenía una pequeña barra y también servía bebidas, vendía golosinas y helados en verano, en esa barra, leía la prensa mientras esperaba a mis amigos y mientras me comía un Donut, en ese lugar nació mi afición a este delicioso dulce.

En aquel salón, pasábamos ratos de risas, de juegos, eran las redes sociales de la época, los chats y los foros  de los 70 y 80, eran lugares donde ocurrían mil y una historias, donde se programaba el fin de semana, lo que haríamos en los días de vacaciones, donde se comentaban los rumores y noticias que corrían por el pueblo y el colegio.


Antiguas maquinas recreativas “Pinball” de los 70 (foto extraída de la página web: http://www.pixfans.com/retro-madrid-fest-2011/ (la foto guarda un parecido con el salón conocido como el del Lorca)

Algunas veces no teníamos dinero para jugar, pero se podía estar allí sin pagar, otras veces, era alguno de nosotros el que llevaba algo e invitaba al resto a una partida de futbolín, y otras era otro el que llevaba e invitaba.

Y como en todo  lugar, había anécdotas, como unos chicos que jugaban al billar, al que un día le dieron con tanta energía que la bola salió rodando y botando hasta la calle, ante la  seria mirada del dueño y las risas nuestras.

Como he contado horas de risas, de juegos, todo acompañado por el sonido de las maquinas de bolas, el futbolín, el billar y la música del momento que sonaba en la máquina de discos,  ( las gramola ) de hecho, el local estaba adornado con las fundas de los discos que había en la maquina.

En ese salón, vimos como la tecnología también llegaba a ese lugar, con las primeras maquinas de videojuegos, el “Pac-man” (el comecocos), fue la primera, después vendrían el “Galaxian” (el mata-marcianitos),  y después le siguieron otras, aquello fue todo un acontecimiento, maquinas con mandos, una pantalla de TV en color, con sonido y unos dibujitos de colorines en movimiento.

Esas maquinas convivieron unos años con las de bolas, las pinball, y los futbolines, que poco a poco fueron desapareciendo. 

Esos lugares, los salones de recreativos, ya no existen, uno es ahora una cafetería y el otro ( el de Antonio Ros) está cerrado, en sus últimos años  fue un ciber, desconozco lo que quedara en su interior, pero si sus vacías paredes hablasen,contarían a buen seguro mil y una historias, historias que aquí cuento, que son parte de mi vida, de la historia de Torre Pacheco, y que  muchas de ellas ya se perdieron en la noche de los tiempos.

EL AVIADOR


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