Fotos: Pinterest/ Archivo RTVE
En la época actual, los estudiantes, para sufragar los gastos de su viaje de fin de curso, recurren a la venta de productos varios, velas, mecheros, bolígrafos….etc. Pero hace años en mi época de colegial, allá por los 70, lo que se estilaba era pedir la sala de cine del pueblo y por 50 pesetas disfrutabas de una película en un horario que no era el habitual, y además así se ayudaba recaudar fondos para el ansiado viaje de fin de curso, la primera vez que colabore con esta causa pude ver una película creo recordar que una historia de caballeros medievales, la segunda vez fue con una película de dibujos animados de Mortadelo y Filemón,
O como una vez que también se organizó una pequeña
representación, en la que sus actores utilizaban como vestuario unas cabezas
animales realizadas con los ya desaparecidos tambores de detergente y que se ponían
a modo casco, en este caso se utilizó la sala de fiestas del pueblo, la
discoteca “Capri”, unas buenas ideas que a nosotros nos aportaron unos minutos
de entretenimiento y diversión y a estos chicos/as el pasaporte a una ilusión,
a una bonita aventura.
En mi caso
no hicimos nada de eso. Entonces estas excursiones las teníamos que pagar
nosotros, no usábamos medios para recaudar fondos.
Recuerdo haber ido dos años segudos de excursión con mi clase una en 1977, fuimos a visitar las Cuevas de Canalobre por Alicante, fue una experiencia bonita, y también visitamos el nacimiento del Rio Algar, pasamos por Benidorm (lo vimos desde el autobús), también pudimos ver también desde el autobús, el peñón de Ifach, y lo bien que lo pasamos viendo discotecas en forma de barco, de ovni, y lo divertido que era pasar por túneles, donde se repartían, los “calmantes vitaminados”, (pescozones), que se repartían sin saber por quien aprovechando como he citado anteriormente la oscuridad que proporcionaba el paso por los túneles, el nombre lo pusimos por una valla publicitaria, de las que entonces se veían por las carreteras, que anunciaban este analgésico, y vimos también, un clásico del paisaje español, los toros de Osborne.
La siguiente fue en el año 1978 al safari Rio Park de Elche, donde vimos animales que solo veíamos en la tele y en las películas de Tarzan. Inolvidable la alegría, donde el maestro cantaba con nosotros en el autobús, los días previos, donde se formaban los grupos con su responsable a la cabeza y del que no debías separarte ni alejarte mucho.
Eran viajes
largos, entonces no había las autovías que hay actualmente, y el trayecto
duraba horas por carreteras convencionales, pero resultaba muy ameno, gracias a
todo lo que el paisaje ofrecía..
EL AVIADOR

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