Nota del autor: las imágenes que ilustran este relato de ciencia-ficción están generadas por Inteligencia Artificial IA
“¿Estás seguro de que va a funcionar?” preguntó José, observando la moneda que Ginés introducía en la ranura. – Ese folleto, y ese número de teléfono es de los Estados Unidos y es de los años 60.
-Solo hay una forma de saberlo,- respondió Ginés, marcando el número con dedos temblorosos.
Sonó un tono de llamada largo y extraño, no como los de España. Luego, un clic. Y una voz. Clara, melodiosa, con un acento americano impecable, pero con una cadencia casi hipnótica.
“*Welcome to The Doll’s Valley. Tomorrow’s Vacation, Today.*”
El sonido se cortó abruptamente. Un silencio denso cayó sobre la cabina. Los dos amigos se miraron, con los ojos desorbitados.
- ¡Me cago en la leche!- exclamó Ginés, soltando el auricular como si quemara.
- ¡Vámonos de aquí!- dijo José, el corazón martilleándole en el pecho. La voz de la mujer, la frase… era demasiado.
Salieron de la cabina y comenzaron a caminar de vuelta al pueblo, tratando de recomponerse, de racionalizar lo sucedido. Pero entonces, una niebla extraña comenzó a arremolinarse a su alrededor. No era la niebla del mar, era algo más denso, más opaco, con un ligero brillo azulado. Se hizo espesa, envolviéndolos por completo, desorientándolos. El sonido de sus pasos se apagó, el mundo se volvió irreal....
CONTINUARÁ
© Jose A. Andreu Fdez.


No hay comentarios:
Publicar un comentario